El alemán Kuro “KuroKy” Takhasomi padecía una enfermedad en las piernas que le impedía salir a jugar como los demás niños. Ahora es el número uno en el mundo y factura US$ 3.4 millones.
La apuesta por el formato de competencia tiene futuro en el país. Universitario está en conversaciones para ser incluido en una próxima versión del videojuego.