El Sistema Privado de Pensiones está en el ojo de la tormenta. Luego de la prepublicación de las cuestionadas tablas de mortalidad, el Congreso dio ayer un primer paso hacia una reforma de dicho sistema , que parece estar integrándose a las agendas de las campañas electorales.
Durante el XXVI Seminario Anual de Investigación del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES) se congregó a los jefes de planes de gobierno de Peruanos Por el Kambio (PPK), el Apra y el Frente Amplio (FA), quienes coincidieron en que la reforma debe apuntar a quitar poder de mercado a las AFP, que hoy reinan en un oligopolio.
¿Cuáles son las propuestas concretas? Alfredo Thorne, jefe del equipo de PPK , sostuvo que en el Perú se debe tener un sistema dual; con Pensión 65 para las personas de estratos socioeconómicos más bajos y mantener el sistema privado para el resto.
“La idea es que se pueda tomar créditos contra la pensión e incluso tener un fondo aparte para que se pueda acceder a vivienda”, dijo el economista.
Asimismo, planteó que podría existir una suerte de impuesto voluntario que sirva para crear un fondo que el trabajador pueda “retirar cuando quiera” o se liquide automáticamente cuando se jubile. Thorne también puso énfasis en la necesidad de impulsar la competencia en el Sistema Privado de Pensiones, de modo que los actuales actores pierdan poder de mercado.
Por otra parte, Pedro Francke, del Frente Amplio, fue más radical. Su propuesta implica volver voluntarios los aportes al fondo privado y reformar de manera integral el sistema.
Ello -anotó- implica duplicar la cobertura y el monto de Pensión 65 y transformar la ONP en un sistema tripartito. “La prioridad es lograr la cobertura universal”, aseguró.
Gastón Benza Pflucker, del Partido Aprista, tuvo duras palabras hacia el sistema, pues considera que genera “injusticia”. “Hay que abrir el sistema para que las AFP no puedan hacer lo que quieran”, disparó.
Además, se mostró a favor de que las personas mayores retiren el íntegro de su fondo y que dispongan libremente de él, pues “va a ser mejor que lo que hagan las AFP”, indicó.
Tributación
Otro tema importante que se trató fue la reforma tributaria. Alfredo Thorne mencionó cuatro puntos clave: reducir gradualmente el IGV a 15%, simplificar el régimen para las mypes, poner un impuesto plano a las empresas sobre el valor agregado que generen y cambiar el pago de impuestos de trabajadores. Con todo ello -estimó- la presión tributaria podría llegar hasta 20% del PBI en el 2019.
Para Pedro Francke es clave aumentar la base tributaria a costa de las exoneraciones. “Hay que cargar más a los que ganan más”, opinó y agregó que es fundamental atacar lo engorroso que es la forma en la que se pagan impuestos.
A su turno, Gastón Benza comentó que su propuesta iría a tener tasas de impuestos diferenciadas para los sectores informales del país.
Partidos a favor de elevar el salario mínimo
Uno de los temas relevantes para la campaña y el electorado es lo que pueda suceder con el salario mínimo, que está en S/. 750 desde hace más de tres años.
Al respecto, el Frente Amplio y Peruanos Por el Kambio se mostraron a favor de elevar esa remuneración en un eventual gobierno.
El partido de PPK manifestó que sí apoyaría tal medida en tanto salga como un resultado del consenso alcanzado en el Consejo Nacional del Trabajo (CNT). Sin embargo, apuntó que la reforma laboral tendría un efecto mucho más sustantivo al aumentar la probabilidad de que la gente tenga empleos de calidad.
Por otra parte, el Frente Amplio explicó que los aumentos del salario mínimo deben ser sistemáticos y se deben dar considerando dos factores de ajuste. Por un lado, está la inflación que erosiona el poder de compra de las personas, y por otro, se debe considerar las mejoras en la productividad que los trabajadores puedan lograr.
Apoya medida
Pedro Pablo Kuczynski mostró su “apoyo total” al proyecto que permite retirar el 95.5% del fondo de pensiones. “Nosotros pensamos que tenemos que tener pensiones adecuadas y justas”, dijo.
APUNTE
Martín Pérez, presidente de la confiep
“Avanzar sin prisa pero sin pausa”
Estoy convencido de que el Sistema Privado de Pensiones requiere algún nivel de reforma. Hay que reconocer que la regulación debe contemplar algunas situaciones humanas, como el tema de quienes están en una situación de enfermedad terminal. Lo más sensato desde el punto de vista humano es que puedan acceder a su fondo.
El momento electoral no es el mejor entorno para tener un debate sobre el sistema. Hay que avanzar sin prisa pero sin pausa. A veces, la premura legislativa nos lleva a que no consideremos todas las consecuencias de una decisión.
¿Quién se haría cargo de los jubilados que pierdan fondos si se les permite disponer del fondo casi en su totalidad? ¿Será el Estado o los jóvenes a través de más impuestos? Lo otro es, si efectivamente se diera esta posibilidad, ¿qué pasaría si las personas que están en la ONP se pasan al Sistema Privado de Pensiones? La ONP se podría quedar sin aportantes.