GASTO PÚBLICO. Mientras el norte del país espera el inicio de la reconstrucción con cambios, lo que parece no haber cambiado mucho es la manera en que los ministerios ejecutan el presupuesto que tienen asignado. El Gobierno está repitiendo la mala costumbre de sus antecesores de incumplir sus cronogramas de gastos, y en un contexto de enfriamiento de la economía, como el actual, esos retrasos pueden haber empeorado la situación, ya que una posición fiscal expansiva hubiese estimulado la alicaída demanda agregada.